TÉCNICAS DE INSTALACIÓN DEL SATE Y TIPOS DE REVESTIMIENTO DE ACABADO
El Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior (SATE) se ha convertido en una de las soluciones más eficientes para lograr una mejor eficiencia energética de edificios, reforzar el confort interior y optimizar el comportamiento térmico de fachadas antiguas o nuevas. Su versatilidad permite instalarlo tanto en pequeñas edificaciones unifamiliares como en grandes edificios de varias plantas, adaptándose a distintas alturas, estructuras y necesidades arquitectónicas.
Sin embargo, la técnica de instalación puede variar notablemente según las características de cada construcción. Los métodos más empleados y los tipos de acabados más habituales dependen de la altura del edificio, las condiciones climáticas y las exigencias estéticas del proyecto.
Instalación del SATE en pequeños edificios
En viviendas unifamiliares o construcciones de baja altura, la instalación del SATE suele ser más accesible y se desarrolla sin grandes complejidades logísticas. La proximidad al suelo y la facilidad para trabajar directamente desde andamios de baja altura facilita un montaje rápido y seguro.
El procedimiento general se compone de varias etapas fundamentales:
1. Preparación del soporte
Antes de adherir los paneles aislantes, la superficie debe estar completamente limpia, firme y libre de humedades. En viviendas pequeñas es habitual encontrar fachadas de ladrillo visto, monocapa o mortero. En todos los casos se aplica un imprimante que mejore la adherencia y se corrigen irregularidades con mortero.
2. Colocación de los paneles aislantes
Se utilizan principalmente paneles de EPS (poliestireno expandido) o lana mineral, elegidos según el nivel de aislamiento térmico o acústico requerido. La fijación se realiza mayormente con adhesivo continuo sobre la parte trasera del panel y, posteriormente, mediante tacos mecánicos, respetando la modulación indicada por el fabricante.
3. Trasdosado y malla
Una vez fijados los paneles, se aplica una primera capa de mortero base sobre la que se inserta una malla de fibra de vidrio. Esta malla garantiza la resistencia del sistema frente a impactos y minimiza el riesgo de fisuras. En viviendas de baja altura, esta capa se aplica con relativa facilidad debido a la accesibilidad del soporte.
4. Acabado final
El acabado, generalmente compuesto por un revestimiento continuo o decorativo, se adapta a las preferencias estéticas del propietario. En pequeños edificios se opta frecuentemente por texturas finas, colores personalizados o incluso imitaciones de piedra o ladrillo.
Instalación del SATE en edificios de mayor altura
Cuando el trabajo se realiza en edificios elevados, la complejidad técnica aumenta considerablemente. La seguridad y la precisión pasan a ser factores determinantes. Además, la exposición al viento, la necesidad de andamios de gran altura y la logística del transporte del material exigen una planificación muy cuidadosa.
1. Montaje del andamio homologado
La primera fase en un edificio alto consiste en montar andamios tubulares certificados o utilizar plataformas colgantes motorizadas, dependiendo del número de plantas y de las características de la fachada. La estabilidad de estos sistemas es crucial para evitar desplazamientos que afecten al alineado del SATE.
2. Estudio del soporte y refuerzos adicionales
En edificios altos, los soportes suelen estar más deteriorados por el paso del tiempo, la humedad y la contaminación. Es habitual realizar un análisis previo para detectar zonas que necesiten intervención específica, como refuerzos estructurales o soluciones para puentes térmicos más marcados.
3. Colocación de paneles con técnicas avanzadas
Además del adhesivo habitual, en edificios altos se incrementa el número de fijaciones mecánicas para garantizar que el sistema soporte mejor la exposición al viento. También se emplean paneles de mayor densidad o aislantes con capacidad hidrófuga, especialmente en fachadas orientadas al norte o zonas climáticas severas.
4. Refuerzos en zonas críticas
En plantas bajas, esquinas, dinteles o alféizares, se aplican refuerzos adicionales como doble malla o perfiles metálicos. En edificios altos estas zonas deben reforzarse aún más para evitar desprendimientos por la fuerza del viento o actos vandálicos.
5. Control estricto del alineado
La verticalidad y planeidad de los paneles debe verificarse constantemente. En edificios grandes se utilizan níveis láser continuos para asegurar que las placas se instalen sin desviaciones, algo esencial para obtener un acabado uniforme y evitar puentes térmicos.
Tipos de revestimiento de acabado en sistemas SATE
El SATE permite una amplia variedad de acabados, tanto estéticos como funcionales. La selección depende del estilo arquitectónico, la durabilidad esperada y el nivel de exposición a agentes externos.
1. Revestimientos acrílicos
Son los más utilizados por su versatilidad, buena adherencia y facilidad de aplicación. Permiten una amplia gama de colores y texturas y ofrecen una resistencia adecuada frente a la intemperie. Son ideales para la mayoría de proyectos residenciales.
2. Morteros minerales
Compuestos a base de cal o cemento, estos revestimientos proporcionan un acabado más tradicional y permiten la transpirabilidad del sistema. Son ideales para rehabilitación de fachadas antiguas o entornos con normativas estéticas estrictas.
3. Silicona y siloxanos
Estos acabados ofrecen una excelente impermeabilidad al agua de lluvia, combinada con una gran capacidad para expulsar el vapor interior. Son muy recomendables en climas húmedos o fríos, zonas costeras o fachadas expuestas a la lluvia.
4. Acabados pétreos
Imitan la apariencia de la piedra natural mediante granulometrías gruesas. Son muy resistentes y aportan un aire elegante y robusto a la fachada, siendo ideales para proyectos que buscan un acabado premium.
5. Revestimientos cerámicos ligeros
Se utilizan piezas cerámicas de poco espesor o incluso paneles especiales adheridos sobre el SATE. Aportan un acabado moderno, muy duradero y resistente a impactos, perfecto para fachadas contemporáneas.
Conclusión: versatilidad total en la instalación SATE
La instalación del SATE en edificios pequeños o elevados requiere técnicas diferenciadas, pero comparten el mismo objetivo: proporcionar un aislamiento eficiente, mejorar el confort interior y renovar la estética de la fachada.
Gracias a su versatilidad en materiales, espesores y acabados, el SATE es una de las soluciones más completas para la rehabilitación y eficiencia energética de cualquier edificio, independientemente de su altura o antigüedad.



