AISLAMIENTO ACÚSTICO DE LOS EDIFICIOS
Actualmente, contar con un buen aislamiento acústico en los edificios se ha convertido en una necesidad fundamental, especialmente en entornos urbanos donde el ruido forma parte del día a día. Ya sea el tráfico, los vecinos, las instalaciones del propio edificio o incluso actividades cotidianas dentro de una vivienda, todos estos factores influyen directamente en la calidad acústica de un espacio.
Disponer de sistemas que reduzcan la transmisión del sonido no solo mejora el confort, sino también la salud, el descanso y la productividad de quienes habitan o trabajan en el edificio. Un buen diseño acústico de la envolvente es clave para crear entornos interiores más silenciosos y agradables.
SATE como solución de aislamiento acústico en fachada
Entre las soluciones más eficaces destaca el SATE (Sistema de Aislamiento Térmico por el Exterior), un método utilizado tradicionalmente para mejorar la eficiencia térmica, pero que, con una correcta elección de materiales, también aporta mejoras significativas en el comportamiento acústico de la envolvente.
El concepto de aislamiento acústico se basa en la capacidad de un elemento constructivo para atenuar la transmisión del sonido entre dos espacios. Esto puede lograrse mediante diferentes estrategias: aumentar la masa de la pared, introducir materiales absorbentes o combinar varios sistemas que disipen la energía sonora.
En este sentido, el SATE presenta ventajas adicionales porque actúa por el exterior de la fachada, añadiendo capas que incrementan el aislamiento global sin reducir espacio interior y ayudando a evitar puentes acústicos.
Aunque el SATE se asocia principalmente al aislamiento térmico, su rendimiento acústico depende en gran medida del material aislante elegido y de la configuración del sistema.
Materiales más utilizados y comportamiento acústico
A la hora de una nueva construcción o de rehabilitar un edificio, las empresas constructoras deben cumplir con un nivel mínimo de aislamiento térmico y acústico. Entre los materiales de insonorización más utilizados, de fácil instalación y larga duración de sus propiedades, se encuentran:
1. Lana mineral (lana de roca y lana de vidrio)
La lana mineral es uno de los materiales más completos cuando se busca una solución que aporte aislamiento térmico y acústico a la vez. Su estructura está formada por fibras entrelazadas que crean una matriz porosa altamente eficiente para absorber el sonido. En la mayoría de sistemas SATE, la lana de roca es la variante más empleada.
Entre las ventajas de su instalación, se encuentran:
- Excelente absorción acústica: su estructura abierta permite que las ondas sonoras penetren y se disipen en su interior, reduciendo notablemente la transmisión del ruido.
- Buena resistencia térmica: además de mejorar el ambiente acústico, contribuye a disminuir el consumo energético del edificio.
- Resistencia al fuego: es un material incombustible, lo que añade una capa extra de seguridad en caso de incendio.
- Estabilidad dimensional: mantiene sus propiedades y su forma con el paso del tiempo.
- Permeabilidad al vapor: permite que las fachadas “respiren”, evitando problemas de condensación.
En sistemas SATE, las placas rígidas o semirrígidas de lana de roca se adhieren mediante mortero y fijaciones mecánicas, proporcionando un sistema robusto con un comportamiento acústico muy superior al de otros materiales más ligeros.
2. EPS (Poliestireno Expandido)
El EPS es uno de los materiales más utilizados en SATE debido a su bajo coste y su gran capacidad de aislamiento térmico. Sin embargo, desde el punto de vista acústico, su rendimiento es más limitado.
Entre sus características principales, se encuentran:
- Aislamiento térmico excelente, gracias al aire atrapado en su estructura celular.
- Bajo peso, lo que facilita su transporte e instalación.
- Buena resistencia mecánica en usos habituales de fachada.
- Comportamiento acústico reducido, ya que no es un material especialmente absorbente y su masa es relativamente baja.
El EPS puede contribuir a mejorar ligeramente el aislamiento acústico al añadir una capa continua sobre la fachada, pero sus resultados no se comparan con los de la lana mineral. Aun así, puede ser adecuado en edificios donde el aislamiento acústico no sea la prioridad principal.
3. XPS (Poliestireno Extruido)
El XPS es similar al EPS, aunque con una estructura más cerrada, lo que le proporciona mayor resistencia mecánica y menor absorción de agua. No obstante, como material acústico presenta limitaciones similares al EPS.
Sus características principales son:
- Gran resistencia a la humedad, por lo que es ideal para zócalos y zonas expuestas al agua.
- Alta dureza y estabilidad dimensional, que soporta bien impactos y cargas.
- Buena capacidad térmica para reducir pérdidas de calor.
- Bajo rendimiento acústico, debido a su rigidez y estructura cerrada que no favorece la absorción del sonido.
En sistemas SATE, el XPS suele emplearse en zonas específicas donde se requiere resistencia al agua y a impactos, pero no como solución principal para mejorar el confort acústico.
4. Morteros y revestimientos del sistema SATE
Aunque no se consideran materiales aislantes acústicos por sí mismos, los morteros utilizados en la instalación del SATE contribuyen a mejorar el aislamiento global del edificio mediante el aumento de masa y la creación de capas adicionales en la envolvente.
Entre sus características relevantes destacan:
- Aumento de la inercia y la masa de la fachada, lo que ayuda a bloquear el sonido aéreo.
- Refuerzo de la rigidez estructural del conjunto.
- Combinación con mallas y acabados que aportan mayor resistencia y durabilidad al sistema.
El acabado final del SATE no es decisivo en términos acústicos, pero sí influye en la protección y estabilidad del conjunto que soporta el material aislante.
Importancia de elegir el sistema adecuado
Cuando el objetivo principal de la rehabilitación o construcción es mejorar el aislamiento acústico, la elección más eficiente dentro de un sistema SATE es la lana mineral, especialmente la lana de roca. Su combinación de masa, porosidad y elasticidad la convierte en el material más completo para reducir el ruido aéreo.
Además, un buen aislamiento acústico no depende solo del aislante, sino que también es fundamental considerar:
- Eliminación de puentes acústicos, como grietas, encuentros mal sellados o huecos estructurales que permiten el paso del sonido.
- Fijaciones y morteros compatibles, que no comprometan la continuidad del sistema ni introduzcan discontinuidades rígidas innecesarias.
- Un espesor adecuado de aislamiento, ya que un mayor espesor implica mejor absorción y mayor rendimiento acústico global.
Conclusión: confort acústico y eficiencia en la envolvente
Un buen aislamiento acústico en los edificios es esencial para garantizar confort, salud y bienestar. Aunque existen diferentes técnicas, el uso de sistemas SATE como solución integral resulta especialmente eficaz cuando se combinan con materiales adecuados como la lana mineral, que aportan una mejora sustancial tanto en aislamiento térmico como en comportamiento acústico.
Elegir correctamente los materiales y su grosor, asegurar una instalación profesional y cuidar cada detalle constructivo es clave para lograr espacios más silenciosos, eficientes y confortables en cualquier tipo de edificación.



